Metallica

Through the Never

29 abril, 2018
12:00
Metallica Through The Never
Metallica

Este domingo 29/04 en nuestro ciclo de conciertos, a partir del mediodia vas a poder disfrutar de la banda de sonido de este peliculon. Solo por la radio del verdadero Rock!!

Un travelling de cámara surca el cielo de la aparentemente desierta ciudad de Vancouver, llegando al aparcamiento del estadio donde METALLICA van a tocar esa noche. Allí un fan sube al capó de su coche gritando el nombre de la banda mientras desde su radio suena “Whiplahs” a todo volumen. Una figura montada en monopatín pasa a su lado, introduciéndose dentro del gigante de hormigón para llevar a término uno de los muchos encargos que recibe como pipa del cuarteto, cruzándose con James Hefield conduciendo su bólido que escupe ráfagas de fuego, Kirk Hammett y su guitarra sangrante, Robert Trujillo calentando con su bajo en una pared llena de amplificadores que hace vibrar el suelo  y Lars Ulrich debatiendo los pormenores de la actuación con los mánagers. La actuación da comienzo mientras suena “The Ecstasy of Gold” y a medias del primer tema, mientras el protagonista está cantando “die, die, die…” junto a todos los asistentes, se le encarga la misión de llegar hasta una zona de la ciudad para rescatar una valiosa carga muy importante para METALLICA.

De esta manera comienza “Through The Never”, la película con la que los de San Francisco entran en ese selecto grupo de bandas de rock que han dado el paso dentro del séptimo arte, como en el pasado hicieran The Beatles, Pink Floyd, The Who, Led Zeppelin o Kiss. Parece que el proyecto no ha terminado de cuajar a nivel económico (de 18 millones de dólares estimados de coste, en tres semanas desde su estreno no consiguió llegar a los 4 de recaudación) y, después de poder visionarla dos veces en su formato bluray no creo que sea en cuanto a calidad, sino por la falta de público potencial para un proyecto tan fuera de lo común. Tampoco es que este film vaya a llegar a los anales de la historia, pero en cuanto a historia e interpretación (aparte de las fugaces apariciones de la banda fuera del concierto) creo que aguanta bastante bien el tipo.

El montaje alterna el concierto con la historia principal dirigida por Nimród Antal  y protagonizada por Dane DeHaan, un actor que me ha gustado bastante, centrando su actuación meramente en el factor expresivo, pues su personaje –Trip- no dice ni una sola palabra en toda la cinta.

En el aspecto musical, tenemos una buena muestra de cómo suenan METALLICA a día de hoy. Los temas suenan por lo general más rápidos, con menos matices técnicos (sobre todo en cuanto a la batería) y, por norma general, sobre todo en cuanto a los clásicos de sus cuatro primeros álbumes, diría que más rockeros que thrashers. El escenario sólo se puede definir como impresionante, basado en una enorme plataforma central cuyas baldosas son pantallas. Los juegos pirotécnicos, luces y escenografía son todo un espectáculo en sí mismos, gozando además de un sonido que todos los poseedores de un home cinema van a disfrutar. La calidad del 3D es buenísima y han obtenido una buena sensación de profundidad, aunque podrían haber jugado más con las cámaras entre el público, dando el efecto de estar entre la gente, como acertadamente hicieron Scorpions con su “Live in 3D”.

“Creeping Death” y “For Whom The Bell Tolls” dan inicio al reducido repertorio (no está el concierto al completo), tocadas a toda velocidad (sobre todo la primera). Con “Fuel” comienza el espectáculo visual, todo repleto de llamaradas y pistones provocando fuego. “Ride The Lightning” es una pasada. Uno de mis temas favoritos felizmente rescatado, con la silla eléctrica sobre la batería de Lars expulsando rallos de las cuatro turbinas que la rodean.  “The Memory Remains” es un pequeño momento de calma que sirve para hacer cantar a todo el estadio la melodía aportada por Marianne Faithfull. La presencia de “Wherever I May Roam” es testimonial, pues sólo suena minuto y poco de ella (aunque en una secuencia muy buena con antidisturbios golpeando sus porras contra sus escudos al compás del riff). “Cyanide” es otro de los puntos álgidos, con cuatro ataúdes desplegando imágenes de personas enterradas vivas dentro de ellos.  En “… And Justice For All” la protagonista es la Dama Justicia, montada por unos operarios y terminando cayéndose mientras Hetfield entona eso de “Justice is lost, Justice is raped, Justice is gone”. “Master of Puppets”, con sus cruces emergentes del suelo, sigue siendo ese incontestable clásico en su discografía y así suena, al igual que el poderoso “Battery”. La sentimental “Nothing Else Matters” nos devuelve la tranquilidad antes de “Enter Sandman” con la que toda la parafernalia escénica se viene abajo, cayéndose uno de los pipas situados en la zona de luces y ardiendo en llamas otro (todo de manera simulada, por supuesto), con un James fingiendo preocupación, diciendo si están todos bien y recordando que no necesitan nada de esa escenografía para tocar, volviendo a su etapa más cruda y primigenia gracias a “Hit The Lights” de “Kill’em All”.

En cuanto a la historia paralela, nos encontramos ante un relato de ciencia ficción donde el personaje de Trip ha de recorrer las calles de la ciudad haciendo frente a los disturbios violentos de una banda callejera que pretende poner las cosas difíciles a las autoridades. Finalmente tendrá que enfrentarse al líder de los alborotadores, un villano arquetípico, para lo que tendrá que acceder a un plano distinto de la realidad contando para ello con un tótem (el muñeco del hombre colgado de la furgoneta) que delimite su estado en uno u otro, encontrándose así en condiciones de luchar de igual a igual contra su adversario. El filme está repleto de referencias y homenajes a películas clásicas, tales como The Warriors (por la vestimenta estrafalaria de las bandas así como el ambiente urbano en el que todo discurre) o  Mad Max (la importancia de la gasolina) y no pasaré por alto el uso del MacGuffin de Hitchcock en cuanto al objeto de la misión en la que se embarca Trip.

Mi momento favorito llega al final, con la banda interpretando la instrumental “Orion” con un Trip como único espectador sentado en las gradas del estadio (como premio a su devoción hacia la banda),  mientras pasan los títulos de crédito.

Tenemos además bastante material extra, entre el que encontramos: entrevistas a la banda, cineastas y protagonista; un making of con todo el proceso de gestación y producción, creación del escenario y los trucos escénicos (a destacar las pruebas de seguridad para los rayos en “Ride The Lightning” y las risas con la taza de wc, la cual no aparece en la película); parte de la gira documentada, más concretamente el periplo mejicano y canadiense; tráiler; vídeo promocional de “Master of Puppets”; etcétera.

Un producto diferente bajo la tutela de METALLICA, una película de ameno visionado, corta duración (apenas llega a la hora y media) y un nuevo hito en la historia de una banda grande como pocas. De indispensable visionado para todos sus fans y recomendable para todos aquellos que nunca lo fueron o perdieron la pista de ellos hace años.

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